Vigésimo Segundo Domingo del Tiempo Ordinario (29/30 de Agosto de 2020)

Un tema central se desarrolla en los pasajes de la Escritura de hoy sobre la voluntad de Dios. La relación personal del Profeta Jeremías con Dios lo inspira para cumplir con la voluntad del Señor a pesar de su renuencia. Aun cuando su comunidad se burla, él profetiza contra la adoración de ídolos de los líderes y el trato injusto de los pobres. En la Carta de San Pablo a la comunidad romana, los alienta para que conviertan y renueven su mente y cuerpo a lo que es bueno, lo que le agrada, lo perfecto para Él para poder encontrar la voluntad de Dios. En el Evangelio del Evangelista San Mateo, Jesús se alinea con la voluntad de Su Padre cuando les dice a Sus discípulos que Él sufrirá, morirá y resucitará al tercer día. Para los Cristianos corresponsables, perseguir, encontrar y después cumplir con la voluntad del Padre nos conducirá al discipulado y a una relación personal con Jesús. Los corresponsables sabios, también encuentran paz, alegría y satisfacción en esta vida. Establecer una vida espiritual es la clave para descubrir la voluntad de Dios. Comienza tomando tiempo de silencio diario para escuchar y orar al Señor junto con la lectura de algunos versículos de las Escrituras.