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ANUNCIO DESDE EL PÚLPITO

El Arzobispo Vigneron continúa esta semana su serie de comunicados “Compartiendo la Luz” con un vistazo en cómo operan las finanzas parroquiales. Para obtener más información, por favor vea el boletín.

INFORME DEL BOLETÍN

Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

La fortaleza sacramental, ministerial y operativa de nuestras parroquias en el sureste de Michigan es un reflejo del liderazgo pastoral, el compromiso y la generosidad de los fieles laicos, y la evangelización comunitaria única de cada parroquia. Nuestras parroquias hacen posible que cumplamos nuestra misión arquidiocesana de compartir a Cristo en y a través de la Iglesia. Es nuestra misión  como gente de fe en la Arquidiócesis de Detroit  el que nosotros mismos, nuestros seres queridos, nuestros amigos, y nuestros vecinos, conozcamos el amor de Jesucristo.

La fuerza y ​​la vitalidad de una parroquia se puede medir a través de la participación de los fieles en la vida sacramental, incluyendo la asistencia a misa y la participación en la reconciliación y en los ministerios parroquiales como: el servicio cristiano para aquellos que lo necesitan, y las contribuciones financieras que proporcionan los medios a la parroquia,  y a los ministerios y operaciones arquidiocesanos.

Sobre las recomendaciones de dos comisiones que nombré en el 2009, estaba claro que las reformas a las finanzas y a las operaciones de los Servicios Centrales arquidiocesanos tenían que ser implementadas. De una manera práctica, y como un asunto de buena administración, era necesario iniciar y apoyar estos cambios. Aunque aún queda mucho por hacer, hemos logrado mucho. Para ser buenos administradores de los recursos que ustedes los fieles, nos proporcionan, también hemos llevado a cabo reformas para mejorar la transparencia de la información financiera y el compromiso de los feligreses en cada parroquia de la Arquidiócesis de Detroit.

En el año 2011, por primera vez en más de dos décadas, actualizamos el manual que describe las políticas y los procedimientos para cada parroquia de la Arquidiócesis. Además de que se ha requerido a todas las parroquias a tener un consejo pastoral parroquial,  y ahora también cada parroquia debe tener un consejo financiero. Es mi intención que estas y otras mejoras fomenten una mayor colaboración y supervisión, que involucren a los pastores y líderes laicos, y establezcan con mayor firmeza una cultura de corresponsabilidad cristiana en cada parroquia. Tengo la intención de continuar con estas reformas entre las parroquias y los Servicios Centrales arquidiocesanos para cambiar la cultura de nuestro trabajo común.

Aunque previamente me he comunicado con ustedes sobre los temas financieros arquidiocesanos, resulta apropiado ofrecerles la oportunidad de entender mejor cómo es que su parroquia y su Arquidiócesis administran su generosidad financiera. Les animo a aprender más acerca de las finanzas parroquiales, visitando:  www.aod.org/sharingthelight/parishfinances/.

Sinceramente suyo en Cristo,

Reverendísimo Allen H. Vigneron
Arzobispo de Detroit